El Método

Acelera tu Metabolismo es un sistema que basado en simples reglas de alimentación,junto con algunos cambios en tu rutina diaria, te permitirá  perder peso, luchar contra los efectos del envejecimiento, y no sólo reducir el riesgo de sufrir diversas  enfermedades: diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares, depresión, déficit atencional, y cáncer entre otros; si no también, revertirlos. En resumen, podrás reducir y controlar la inflamación silenciosa

Dieta viene del griego, que significa estilo de vida. La gran mayoría de las personas asocia la palabra dieta a sacrificio, pasar hambre, largas y extenuantes horas en el gimnasio, etc. Lo que yo te propongo es ir incorporando gradualmente ciertos cambios, que te permitirán ir viendo y sintiendo como tu cuerpo gana energía; pierdes ansiedad por la comida al estar hormonalmente equilibrado, y llegas a tu peso ideal sin grandes sacrificios. En muchas ocasiones nos saldremos del ideal, ¡ No importa, es como andar en bicicleta: te caes y después sólo te levantas y sigues pedaleando!

Este sistema nutricional se basa en el control  de poderosas hormonas, que responden a los alimentos que comemos. Así como la comida nos puede enfermar, la comida también nos puede sanar, y poner en el camino para llegar al máximo de tu potencial genético, reduciendo peso de forma permanente, previniendo enfermedades, y mejorando tu  rendimiento físico y mental con un sistema clínicamente comprobado

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¿ Que es la Inflamación Silenciosa?

La inflamación crónica o indolora, tal lo dice su nombre, es la inflamación que no produce dolor. Es el estado intermedio entre el bienestar y la enfermedad manifiesta.

Hay dos clases de inflamación en el cuerpo humano: La forma aguda que produce dolor, aumento de volumen y enrojecimiento, y la forma crónica o indolora. Ésta forma crónica puede hacerse presente, y comenzar a apoderarse de distintos órganos como el corazón o el cerebro,  y va progresando durante años hasta que finalmente termina produciendo un daño que muchas veces es irreversible, como un infarto al corazón o al cerebro, una hemorragia, etc; o puede manifestarse como ansiedad, apetito insaciable y fuera de control, aumento del tejido adiposo, falta de energía, depresión , etc. También puede ser la causa última de diabetes del adulto, asma, enfermedades inflamatorias crónicas intestinales y del cáncer.

Una alimentación adecuada, y equilibrada en proteínas, carbohidratos y grasa;  la suplementación con aceite de pescado, y el ejercicio unido al manejo del estrés; pueden inducir y mantener un adecuado equilibrio tanto de los eicosanoides, como del eje insulina – glucagón que permitan mantener a raya la inflación crónica, alejándonos de la enfermedad y acercándonos a nuestra plena salud y bienestar.

Su relación con la dieta: 
El ácido araquidónico (ARA), es el precursor de los eicosanoides inflamatorios (malos cuando están en exceso) y  proviene de los ácidos grasos omega-6. Su aumento o disminución en nuestros niveles sanguíneos está directamente determinado por la cantidad de omega 3 presente en nuestra dieta; y por  los niveles de insulina que mantengamos. Es decir cuando comemos mucho, o comemos muchos carbohidratos (que estimulan la insulina), favorecemos la producción de eicosanoides malos. Cuando comemos alimentos ricos en omega 6 como aceites vegetales, cereales (pan, pastas, pizzas, pasteles, etc), yema de huevo, grasa de leche, o grasa de carne, también estamos estimulando la producción de los eicosanoides malos, ya que esa grasa es el ladrillo fundamental en su producción.

¿Cómo Medirla? 
Existe un examen clínico que determina directamente la relación entre el ácido araquidónico, representante de los malos o de la inflamación, y el EPA (ácido eicosapentanoico, omega 3) representante de los buenos: ARA/EPA.

Lamentablemente este examen todavía no está disponible en Chile, por lo que hay que medirla indirectamente y de forma aproximada a través de nuestros niveles de colesterol bueno o (colesterol HDL) y nuestros niveles de triglicéridos.

¿ Cómo logramos el Control Hormonal?

Al elegir cuanto, a que hora y qué comes, tú puedes guiar y comandar un poderoso sistema de control hormonal . Tú decides si bajas o subes el colesterol, si quemas o acumulas grasa, y finalmente si quieres que tu cuerpo funcione al máximo, o sólo te conformarás con ir acumulando pequeñas dolencias, que en conjunto irán mermando tu calidad de vida y finalmente enfermándote.

Toda comida está formada por Proteínas, Carbohidratos y Grasas. Eligiendo o creando una comida con un adecuado equilibrio de proteínas, carbohidratos y de grasa, podrás controlar dos grupos o ejes hormonales que finalmente comandan al resto de las hormonas de tu cuerpo. Esos grupos o ejes hormonales son:

El eje insulina / Glucagón 

Los eicosanoides

La comida es tu mejor medicamento, por eso es importante comer en la cantidad adecuada y en el momento correcto. Preferir proteínas magras, carbohidratos que provengan de frutas y verduras, y grasas que provengan del aceite de olivas, aceitunas, paltas y frutos secos

¿Qué es el eje insulina / Glucagón ?

La insulina es una hormona secretada por el páncreas, y tiene por misión guardar o almacenar el exceso de azúcar como energía de reserva.

La producción de insulina se estimula principalmente por los carbohidratos que comemos. La insulina guarda una pequeña parte como reserva en el hígado y en los músculos, pero finalmente todo el exceso se almacena como energía de reserva. Y al parecer ya estás adivinando cómo se guarda esa energía…: ¡¡Efectivamente es como grasa !! Todo exceso de comida, ya sea una torta cargada de azúcar y grasa, o un pedazo mas grande del que necesito de filete muy magro, todo se guarda igual : como grasa!!  Lamentablemente el cuerpo siempre se las va arreglar para encontrar un lugar para depositar grasa, y si no lo encuentra libre, lo crea, la reserva de grasa es infinita…

El Glucagón: es una hormona que también es secretada por el páncreas, pero actúa a la inversa de la insulina. El glucagón es la hormona que sube el nivel de azúcar en la sangre cuando éste baja. Es el antagonista natural de la insulina en el cuerpo y su producción se estimula cuando comemos proteínas. El glucagón libera glucosa del hígado vertiéndola al torrente sanguíneo para que el cerebro reciba el combustible necesario para funcionar adecuadamente.

Para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente y nuestro cerebro esté contento, la insulina deberá mantenerse estable dentro de ciertos rangos ideales. Como la insulina baja el nivel de glucosa y el glucagón lo eleva, debe existir un equilibrio en dicha relación. Ese equilibrio lo podemos manejar con la comida!!

Los carbohidratos se transforman en azúcar con mayor o menor rapidez, y de acuerdo a eso los clasificamos en buenos o malos. Lo que mas estimula la producción de insulina son los hidratos de carbono muy concentrados (elevado índice glicémico) como el pan, las pastas los dulces, etc. Los carbohidratos provenientes de frutas y verduras (bajo índice glicémico)  se demoran más en ser degradados y son entregados en forma mas lenta a la sangre por lo que ayudan a controlar los niveles de insulina en el rango ideal.

Como ves, el equilibrio entre la insulina y el glucagón depende de dos cosas, una de la cantidad de comida que comas y la otra de la relación entre proteínas e hidratos de carbono. De esto se desprende que cuando nuestra comida es muy elevada en hidratos de carbono y baja en proteínas se genera una superproducción de insulina. La insulina reduce los niveles de azúcar en la sangre, guardándola con lo cual priva al cerebro de su única fuente energética. Como el cerebro a pesar de todo lo que comimos no está recibiendo el azúcar que necesita,  pide mas azúcar y queremos terminar la comilona con un chocolatito o algo dulce!!

Los niveles altos de insulina afectan también la síntesis de colesterol inclinando la balanza hormonal hacia la producción de los eicosanoides malos.

La insulina alta también estimula a una hormona que  transforma los ácidos grasos omega 6 en “eicosanoides malos”. Es por eso que debemos restringir la ingesta de omega 6 en la dieta. Es el precursor o materia prima para la producción de poderosas hormonas que en exceso desequilibran un delicado y complejo equilibrio que nos puede cambiar de la salud a la enfermedad y la obesidad.

Al controlar y reducir los niveles de insulina puedes disminuir la producción de los eicosanoides malos, y viceversa. Los eicosanoides buenos reducen la producción de insulina en el páncreas, mientras “los malos” la aumentan.

¿Qué son los Eicosanoides ?

Son poderosas hormonas que regulan funciones vitales en nuestro organismo a través del control
de otras hormonas menores. Los eicosanoides son secretados por cada una de las células
de nuestro cuerpo (no existe una glándula secretora de eicosanoides) y regulan funciones
básicas y vitales como:

Buenos:
Inhiben la agregación plaquetaria
Promueven la vasodilatación
Inhiben la proliferación celular
Estimulan la respuesta inmunitaria
Antinflamatarios
Disminuyen la transmisión

Malos:
Promueven la agregación plaquetaria
Promueven la vasoconstricción
Promueven la proliferación celular
Deprimen la respuesta inmunitaria
Proinflamatarios
Aumentan la transmisión del dolo

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